Alterne literario

Alterne literario

Una de las presentaciones mas particulares, no solo de Siete cuerdas, si no de cualquiera de las que he realizado, fue la que tuvo lugar el pasado 13 de diciembre en el Kakarraldo Taberna, un local de copas del centro de Basauri.

Micrófono en mano ante los asistentes, que llenaron el local, hice primero un repaso de mi obra literaria, asociándola en algunos momentos al entorno cercano por el que transitan los argumentos de mis novelas. Posteriormente, todos entraron de lleno en las entrañas de Siete cuerdas, visionando en algún momento en la pantalla del local, algunas de las piezas musicales de la obra, que se muestran en la web  http://www.sietecuerdas.com.

Hubo quien no conocía las particularidades de la obra musical de la novela y especialmente las características únicas y tan especiales que ofrece la “viola de gamba”, el instrumento de cuerda objeto de devoción por los protagonistas del relato, y que casi se convierte en un personaje mas. Pues bien, para algunos de los asistentes fué todo un hallazgo.

Pero volviendo a lo literario y tras esta experiencia, estoy convencido de que aunque hay un sector entre los lectores que son proclives a acudir a las presentaciones de los escritores que les interesan, otros “lectores militantes” también, no ven demasiado interés en estos actos que se celebran en librerías, bibliotecas o centros sociales, empleando un formato similar: el, o los ponentes sentados, disertando ante la concurrencia que asiste atenta, y que en ocasiones participa al final haciendo preguntas, opinando…

Algunos de estos lectores mostraron en esta cita inusual, su satisfacción, no solo por asistir, si no por interactuar de una manera distendida, tomado una caña unos, unos vinos otros… al fin y al cabo los bares están metidos hasta el tuétano de nuestra cultura popular y forman parte de nuestra manera de relacionarnos.

Y pàra terminar, quedando los libros de lado, me restaba la tarea de “pinchar” música, ofreciendo a los asistentes una selección muy personal de mis artistas favoritos pero en una línea musical, muy distinta la de Siete cuerdas. Así escuchamos desde los ritmos mas primitivos del rock and roll, pasando por las tendencias psycho, punk o rocker, para rendir ¿por qué no? un tributo a la música, aunque en esta parte de la cita, los maravillosos sones de la música del barroco y de finales del siglo XVIII, quedasen aparcados para otra ocasión.

Una cita redonda.

Muy natural todo, muy agradable. Con ganas de repetir el formato en el futuro.

 

 

Sin comentarios hasta ahora.

Deja un comentario

Tu dirección de email no será publicada. El sitio web es opcional.